miércoles, 15 de abril de 2015

Preparación de una pared para papel pintado

Preparación de una pared para papel pintado

Preparación de una superficie degradada
El cuidado que se preste a esta preparación debe ser más profundo cuando se trata de papeles unidos (sin dibujos) que para los impresos. Para los primeros, hay que valerse de una luz rasante, como ya se explicó en otros casos.
- Por medio de una herramienta para enlucido, repase la superficie para asegurarse de que no ha quedado ningún clavo ni otras protuberancias.
- Si un clavo se arranca mal, córtelo y húndalo en la superficie hasta que haya penetrado totalmente. Rellene después. Si insiste tratando de arrancarle, correrá el riesgo de desprender algunas capas de revestimiento o de producir desconchados inútiles.

Igualación de superficies en relieve
Habrá ocasiones en que una pared esté tan deteriorada, que la única solución consistirá en recurrir a un albañil para restaurarla (situación de una puerta condenada, planchas mal colocadas o de unión defectuosa, muros desprovistos de enfoscado, desprendimientos, etc.).
Veamos un viejo truco de pintor para evitarse estos trabajos
- Extienda sobre la parte afectada una tela de yute, de malla ancha (material que puede encontrarse en los comercios especialistas).
- Clave la tela por medio de puntas, sin hundir totalmente la cabeza.
- Proceda a un enlucido del empalme entre el tejido y la pared.
- En la parte tratada, aplique un papel de apresto bien embebido de cola. Deje secar y que tense. De esta forma, tendrá una superficie totalmente lisa. Indudablemente, esta superficie resulta un tanto frágil, pero supone un gran ahorro de trabajo.
En este punto, se producirá un ablandamiento momentáneo, pero todo volverá a tensar perfectamente.

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